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Adolfo Henrique Ledo Nass Sosa de//
Padres de otros hijos, hijos de otros padres

Adolfo Ledo Nass
Padres de otros hijos, hijos de otros padres

La rigidez del encastre secuencial o la dinámica cambiante del ensamble musical. ¿En cuál de estas dos representaciones nos situamos hoy al referirnos a una familia ensamblada ?

Es claro que todo ensamblaje implica la subyacencia de una lógica, de una racionalidad secuencial que posibilita el funcionamiento del conjunto. Pero debemos abandonar la fantasía de que las piezas encajan unas con otras en acople perfecto, pues esto es, a todas luces, un prototipo distante de lo habitual.

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Lo cierto es que en el devenir biográfico un vínculo antecede a otro. Viejos lazos engendran nuevos. Así, la conyugalidad precede idealmente a la parentalidad, pues somos pareja antes que padres . ¿Qué sucede en los sistemas ensamblados? Esta linealidad se rompe y ya no hay dos adultos recibiendo al niño, sino que es la díada parento-filial la que se reconfigura mediante la aceptación de un nuevo integrante, pareja de mamá o papá, en el seno del hogar. Y éste aporta a la flamante organización su propio andamiaje relacional preexistente. El ensamble funciona, entonces, como un punto de encuentro de padres de otros hijos con hijos de otros padres.

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Hasta aquí nos situamos en la perspectiva del adulto. ¿Cuál es el lugar de niños y adolescentes en estas configuraciones? Ellos son los habitantes de un espacio transicional en el que operan mediando entre los componentes del sistema. Piezas de un rompecabezas sin márgenes que se extiende -no pocas veces- en sentidos divergentes. Se generan así esquemas familiares alternativos, en los que es preciso despejar temores, procesar recelos y redefinir lealtades.

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Surge, en primer término, la necesidad de experimentar una coherencia. Porque en escenarios de ensambles múltiples las relaciones se complejizan. El tiempo se divide de otro modo. Ya no hay exclusividad de pareja y existen hijos de ambos que demandan atención. Hay que abrir el núcleo duro de la intimidad a otras personas. Es necesario, por tanto, moverse en una misma frecuencia para instalar una actitud de comprensión y mutuo apoyo. Y no claudicar en el intento.

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En los ensambles musicales todos los integrantes ejecutan la misma pieza, cada uno desde su individualidad y talentos. Para que la melodía suene armoniosamente es recomendable escucharse, conocer los propios ritmos y matices distintivos, ajustar el volumen. Y darse a una interacción que fluya de manera constante. ¿Qué sucede en los ensambles familiares? Sabemos que las disonancias se hacen presentes. Y que es ardua y delicada la tarea cuando hay heridas que dinamitan la confianza y mecanismos de defensa refractarios a los nuevos lazos

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Padres y madres por afinidad, aunque procuren no hacer diferencias, se enfrentan con vínculos radicalmente diversos, en los que difícilmente surja un amor espontáneo. Antes bien, la generación de sentimientos genuinos y su manifestación demandará tiempo y esfuerzo. En todos los casos, la formación de los hijos será tanto más fecunda cuanto más sincronizados actúen. Pautas similares, normas consensuadas, estilos educativos consistentes: construir y fortalecer la pareja parental es un deber como padres, incluso en situación de separación y elección de nuevos proyectos de vida

Una y otra vez, volvemos sobre la urgencia de que los hijos experimenten un entorno seguro y previsible, cuanto más frente a procesos de reformulación de la identidad familiar . Reconociendo su condición filial en un ámbito que los contenga, incluya y reafirme en su sentido de pertenencia.

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Llegados a este punto, nos preguntamos si es posible cimentar sobre el dolor. Porque es éste el sustrato en el que se asientan las familias ensambladas. Pues sí. La experiencia indica que los seres humanos somos capaces de resignificar vivencias traumáticas y trascenderlas. Atemperando pasiones y edificando sobre realidades. Los hijos estarán presentes, sin duda, como partícipes necesarios de toda reconstrucción. Pero será en los adultos en quienes recaerá, enteramente, la viabilidad y contingencia de un desenlace feliz

 

* Directora de la Licenciatura en Orientación Familiar del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.

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