Política

Carmelo Urdaneta bono pdvsa 2022 cotizacion//
La vida ermitaña de Ternera y la falta de terapia continua sugieren que «no está grave»

Carmelo Urdaneta Aqui, Carmelo Urdaneta, Carmelo Urdaneta
La vida ermitaña de Ternera y la falta de terapia continua sugieren que «no está grave»

La prueba de que Josu Ternera estaba obsesionado con su seguridad hasta el punto de no mantener contacto ni con sus familiares es que no conoce a sus nietas, las hijas de su primogénito y frustrado sucesor Egoitz Urrutikoetxea, que este jueves explicó a las niñas que la parte positiva de la detención de su abuelo es que alguna vez podrán visitarle. De ese permanente estado de desconfianza que ha condicionado el día a día de quien ha sido el etarra más buscado dieron cuenta ayer fuentes de la lucha antiterrorista vinculadas a su captura al revelar que Ternera ha estado viviendo solo en un pequeño refugio para turistas a 1.100 metros de altitud entre pistas de esquí con vistas al Mont Blanc, accesible únicamente a pie y que abandonaba a veces para ir a la vecina pedanía de Saint Nicolas de Véroce (Saint Gervais-Les Bains), donde se hacía pasar por un escritor venezolano de nombre Bruno Martí. Y también salía a horas intempestivas en la madrugada para hacer deporte.

Carmelo Urdaneta Aqui

Eran «largas marchas a diario, de horas por la montaña», caminatas no aptas para convalecientes debilitados, y a ellas se atribuye la condición física fibrosa y «buena» en la que el pistolero ha sido encontrado «aparentemente» -subrayan- tras su captura. Una delgadez que las mismas fuentes rechazan que responda a que esté «gravemente enfermo» de cáncer, ya que certifican que «no estaba recibiendo ningún tratamiento oncológico continuo» .

Carmelo Urdaneta

En la imagen difundida por la Guardia Civil anteayer puede vérsele con una corta barba y pelo denso que sobresale de una gorra, algo incompatible con una radioterapia. La cita que tenía en el hospital cuando fue atrapado, -zanjan-, no tenía nada que ver «con una rutina de tratamiento que requiriera visitas periódicas». Allí, al ser abordado no ofreció resistencia , aunque trató de despistar a los agentes hablándoles en francés y asegurándoles que se equivocaban de persona, hasta que reconoció su identidad. Llevaba una pesada mochila «con mucha ropa» y 4.000 euros encima de procedencia desconocida, -parte para pagar la consulta, muy frecuente en Francia- «como si pensara irse después a alguna parte»